Como es sabido, el régimen dictatorial que se había llevado en Venezuela durante las últimas décadas dejó un saldo de presos políticos altísimos, personas cuyo único error fue cuestionar el mandato ilegítimo con el que se gobernaba el país.
Una de las condiciones que se pactaron desde el pasado mes de enero, cuando Estados Unidos intervino (también ilegalmente) al país, fue la liberación de dichos presos políticos. Las liberaciones han sucedido poco a poco (más lento de lo que el mundo esperaría), pero desafortunadamente parece ser que no todas terminan bien, como es el caso de Juan Pablo Guanipa.
Guanipa fue capturado hace más de 8 meses, y ayer, día de su liberación, no obtuvo más que unas horas de libertad cuando fue secuestrado.
Entre diez individuos que se transportaban en dos vehículos y una camioneta, se llevó a cabo el macabro hecho, y no se dejó rastro de lo que pudiera indicar responsables (aunque muchos sospechan al Estado huevamente) ni paradero.
«¿Cuál es el miedo a tener un liderazgo en la calle, que aun estando ocho meses preso, sigue levantando la esperanza de la gente? Los venezolanos tienen derecho a ver a sus líderes libres en la calle y alegrarse por eso. Y la dirigencia política también tiene derecho no solo a celebrar su libertad, sino a luchar por la libertad del resto de presos políticos que siguen injustamente detenidos, como es el caso hoy”, aseguró Ramón Guanipa, hijo del secuestrado.
El Ministerio Público informó en un comunicado por medio de redes sociales que solicitó la revocatoria de la medida cautelar que permitía la libertad de Guanipa, afirmando que “el incumplimiento de las condiciones impuestas por el órgano jurisdiccional”. El organismo exigió su traslado a un régimen de detención domiciliaria. Aseguraron que “las medidas cautelares acordadas por los tribunales están condicionadas al cumplimiento estricto de las obligaciones impuestas” y que su incumplimiento «habilita a los jueces a revocar o sustituir los beneficios judiciales«.
Hasta el momento solo van 43 presos políticos liberados, y este acto sin precedentes deja desesperanzados a muchos con lo que pueda suceder a futuro. Por el momento, su hijo solo exige pruebas de que su padre se encuentra con vida.

