El Alcalde Alexander Baquero anuncia entrega del Viaducto 3 y promete normalizar el servicio de agua en Villavicencio

Luego de casi un año de crisis, racionamientos y constantes fallas en el suministro de agua en Villavicencio, el alcalde Alexander Baquero anunció que este sábado sería entregado oficialmente el nuevo Viaducto 3, infraestructura clave para restablecer el servicio continuo de acueducto en gran parte de la ciudad.

El anuncio fue realizado en medio de la contingencia que desde mayo de 2025 afecta a miles de habitantes de la capital del Meta, luego del colapso del antiguo viaducto colgante ubicado sobre el río Guatiquía, estructura fundamental para transportar agua hacia la ciudad. Según explicó el mandatario, la emergencia no correspondió a una simple ruptura de tubería, sino a la caída completa de una estructura de aproximadamente 130 metros que soportaba cerca de 150 toneladas de peso.

“Hoy les quiero informar que el día sábado, si Dios nos permite que mejore un poquito el clima, entregamos finalmente el viaducto”, afirmó Baquero durante su intervención pública.

La obra fue construida bajo nuevas condiciones técnicas y de seguridad, buscando evitar que una situación similar vuelva a repetirse. De acuerdo con la Alcaldía, el nuevo viaducto ya no está ubicado directamente sobre el lecho del río, como ocurría con la estructura anterior, sino sobre una meseta rocosa a unos 20 metros de distancia del cauce, con el objetivo de disminuir riesgos por crecientes, erosión y deslizamientos.

El mandatario aseguró que el proyecto representó uno de los mayores retos de ingeniería enfrentados recientemente por la administración municipal. Para levantar la nueva estructura fue necesario construir torres de hasta 14 metros de altura, realizar pilotes profundos y desarrollar estudios hidrológicos y topográficos especializados para garantizar estabilidad y resistencia.

La crisis del agua ha golpeado durante meses a miles de familias en Villavicencio. Desde el colapso del sistema, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio (EAAV) tuvo que implementar turnos de suministro, cortes prolongados y distribución mediante carrotanques en barrios, clínicas, colegios y sectores priorizados. En algunos momentos, la ciudad apenas alcanzó a recibir cerca de 600 o 700 litros por segundo, cuando normalmente necesita alrededor de 1.600 litros por segundo para abastecer la demanda.

Las fuertes lluvias registradas en la región durante los últimos meses complicaron aún más las labores de reconstrucción. Incluso las autoridades habían advertido anteriormente que la reparación podría tardar entre dos y tres meses debido a la complejidad geográfica del terreno y las dificultades para acceder al punto afectado.

Con la puesta en funcionamiento del nuevo Viaducto 3, la Administración municipal espera avanzar hacia la normalización definitiva del servicio en los sectores abastecidos por la EAAV. Sin embargo, la emergencia también dejó en evidencia la fragilidad histórica del sistema de acueducto de Villavicencio, una problemática que durante décadas ha provocado constantes crisis cada vez que se presentan temporadas de lluvias intensas.

Mientras se espera la entrega oficial de la obra, miles de ciudadanos permanecen atentos a que el restablecimiento prometido finalmente se traduzca en un servicio estable y continuo. La crisis no solo afectó la vida cotidiana de las familias, sino también comercios, instituciones educativas y sectores económicos que durante meses tuvieron que adaptarse a vivir con agua por horas o depender de carrotanques. En Villavicencio, el agua volvió a convertirse en uno de los temas más sensibles para la ciudad.