En estos días se hizo pública la decisión del CNE (Consejo Nacional Electoral) de excluir a Iván Cepeda, actual candidato presidencial del sector de izquierda, de la consulta que se realizará el día 8 de marzo del presente año. Ante esto, como era de esperarse, los representantes de este sector no reaccionaron bien.
Movimientos que lo apoyan, como el partido Pacto Histórico, afirmaron entonces su retiro voluntario de la consulta, acusando al CNE de corrupción y censura hacia su campaña. El día de ayer en su discurso en Barranquilla, el candidato presidencial aseguró que si llegara a la presidencia, se desharía del CNE como veedor de los procesos electorales, para reemplazarlo por un «tribunal electoral imparcial«.
Otro precandidato presidencial, Camilo Romero, también se ha pronunciado y ha acusado al candidato Roy Barreras de «traidor». «Primero es grotesco que espere, cual ave de rapiña, que el CNE tumbe a Iván Cepeda. Muchas informaciones hartísimas de que además estuvo debajo de eso [Barerras]. Eso yo no puedo dar certeza, pero muchas informaciones. Estaba esperando lo de Iván y tenía ya el papelito listo hace como tres días», aseguró en una entrevista para el programa EL Debate.
Por otro lado, el sector de derecha aplaude la decisión, sacando a relucir que la ley prohíbe a cualquier candidato presentarse dos veces en consultas en un mismo periodo electoral.
El presidente también se pronunció, como era de esperarse, diciendo: «Simplemente que el CNE no permita inscribir las listas del Pacto Histórico, siendo fundamentales para constituir las mayorías de la Cámara de Representantes, es un golpe a profundidad contra la Constitución y la democracia» Estamos ante un golpe electoral».
Cepeda ha anunciado que interpondrá también una demanda contra los senadores Álvaro Hernán Prada Artunduaga y Hollman Ibáñez, por el delito de «prevaricato por omisión, contenido en el artículo 414 del Código Penal».

