En entrevista con Global TV, Luis Alfredo Arias, gerente de la UML (Unidad de Licores del Meta), aseguró que la compañía se está recuperando: «Estaba atravesando una situación financiera compleja como muchas de las entidades que se dedican a la actividad de los licores».
La empresa se ha visto en declive desde hace varios años ya, con pérdidas que, tan solo en el 2024, llegaron casi a los dos mil millones de pesos. Esto se debe principalmente a la baja demanda que ha tenido el producto en los últimos tiempos, debido a factores como el crecimiento de la competencia y el aumento del IVA en productos alcohólicos.
«La situación económica la hemos ido depurando […], hemos logrado reducir las pérdidas en un 70%, lo que es un logro bastante alto desde el punto de vista financiero», afirmó Arias, «y seguimos trabajando para seguir haciendo los respectivos giros o abonos a las obligaciones que adquirimos», dando a entender que la prioridad de la empresa es pagar las deudas adquiridas mientras estaban pasando por esta ‘mala racha’.
Asegura que varios de los puntos en los que solían ser líderes, e incluso otros en los que no habían logrado presencia, se están activando ahora. «Estamos descargando las primeras 60 cajas de aguardiente llanero, 720 unidades en el departamento de Boyacá, que es la semilla […] hay que seguir luchando para que la marca se mantenga y pueda crecer».
Arias hace un llamado a los llaneros a «demostrar de qué estamos hechos«, reconociendo el arduo trabajo que la marca ha hecho para poder mantenerse a flote y mantener a sus empleados; anuncia también que están por lanzar una «línea navideña», la cual consistirá de botellas pintadas a mano, una edición especial y anchetas, entre otros productos más.
La marca llanera espera contar con el apoyo de los metenses, poniendo en ellos su fe de que este no será el fin de más de 60 años de historia; sin embargo, publicistas aseguran que la marca ha puesto poco esfuerzo en adaptarse a las publicidades actuales, y su presencia es casi nula.

