Un procedimiento policial terminó convertido en un caso de alto impacto nacional luego de que un uniformado de la Policía Nacional disparara y matara a un perro en plena vía pública del municipio de Rionegro, Antioquia. El hecho, ocurrido en el sector de La Convención, quedó grabado en video y provocó protestas ciudadanas, rechazo en redes sociales y la apertura de investigaciones disciplinarias y judiciales contra el agente involucrado.
Según la versión entregada por las autoridades, el operativo inició tras varias denuncias de comerciantes y residentes sobre un habitante de calle conocido como “El Costeño”, quien presuntamente estaba amenazando a personas con un machete y protagonizando alteraciones al orden público. Testigos afirmaron además que el hombre habría maltratado previamente al animal en plena vía pública, situación que incrementó la tensión en el sector.
Durante la intervención policial, el perro reaccionó en medio del caos y mordió a uno de los uniformados en una pierna. Segundos después, el agente accionó su arma de dotación y disparó contra el animal delante de decenas de personas que grababan la escena. El perro murió en el lugar, mientras ciudadanos gritaban e intentaban detener el procedimiento. Las imágenes se viralizaron rápidamente y generaron una ola de indignación en Antioquia y otras regiones del país.
Tras la difusión del video, la Policía Nacional confirmó que el uniformado fue apartado temporalmente de sus funciones mientras avanzan las investigaciones internas para determinar si el uso de la fuerza fue proporcional y ajustado a los protocolos institucionales. El coronel Luis Fernando Muñoz Guzmán, comandante del Departamento de Policía Antioquia, informó que ya se abrió un proceso disciplinario y que se revisarán grabaciones, testimonios y todos los elementos del procedimiento.
La Personería de Rionegro también anunció vigilancia especial sobre el caso y pidió esclarecer si existían otras alternativas antes de usar un arma de fuego contra el animal. Paralelamente, organizaciones animalistas y defensores de derechos de los animales convocaron plantones y exigieron sanciones ejemplares.
La senadora Andrea Padilla anunció acciones legales y pidió que el caso sea investigado bajo la denominada Ley Ángel, normativa que endureció las penas por maltrato animal en Colombia. Según explicó, el uniformado podría enfrentar consecuencias penales si se demuestra que existió un uso desproporcionado de la fuerza.
Mientras algunos ciudadanos respaldan la reacción del policía argumentando legítima defensa tras la mordedura, otros consideran que el disparo fue innecesario y que el procedimiento pudo manejarse de otra manera. El caso volvió a abrir el debate nacional sobre el uso de la fuerza, los protocolos policiales y la protección animal en Colombia.

