Tragedia en Putumayo: accidente de avión militar deja al menos 66 muertos y conmociona a Colombia

Una de las peores tragedias aéreas en la historia reciente de las Fuerzas Militares de Colombia sacude al país. Un avión tipo C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se estrelló en zona selvática de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, dejando al menos 66 muertos, decenas de heridos y varios desaparecidos.

La aeronave, que transportaba a cerca de 128 personas en su mayoría soldados del Ejército, además de tripulación y algunos miembros de la Policía, se precipitó a tierra pocos minutos después de despegar. El impacto ocurrió a escasos kilómetros del aeropuerto, en una zona de difícil acceso, lo que complicó de inmediato las labores de rescate.

El balance preliminar confirma que entre las víctimas mortales hay al menos 58 militares, seis integrantes de la Fuerza Aeroespacial y dos policías, mientras que decenas de sobrevivientes fueron evacuados con heridas de diversa gravedad hacia hospitales en Florencia y Bogotá. A la par, equipos de búsqueda continúan rastreando a varios desaparecidos entre los restos de la aeronave.

Testimonios recogidos en la zona describen escenas de caos tras el impacto. Habitantes cercanos y soldados sobrevivientes participaron en los primeros rescates, trasladando heridos incluso en motocicletas antes de la llegada de unidades militares.

Aunque en un inicio surgieron versiones sobre un posible ataque armado, el Ministerio de Defensa descartó esa hipótesis y apuntó a una falla técnica como causa más probable del siniestro. La aeronave habría presentado problemas durante el ascenso, antes de perder estabilidad y caer, generando un incendio que provocó explosiones debido a la munición que transportaba.

El presidente Gustavo Petro calificó el hecho como una tragedia evitable y señaló directamente los retrasos en la modernización de la flota militar. “La burocracia ha impedido avanzar”, afirmó, en medio de un creciente debate político sobre el estado de los equipos de las Fuerzas Armadas y las responsabilidades del Estado.

La magnitud del accidente ha generado un fuerte impacto nacional. No solo por el número de víctimas que convierte este hecho en uno de los más graves de la aviación militar colombiana, sino por el contexto: una operación de transporte de tropas en una región estratégica del sur del país, históricamente marcada por el conflicto armado y la presencia de grupos ilegales.

Mientras avanzan las investigaciones para determinar con precisión qué ocurrió en los minutos previos al accidente, el país entra en duelo. Las Fuerzas Militares han iniciado procesos de identificación de las víctimas y acompañamiento a sus familias, en medio de un clima de dolor e incertidumbre.

Este hecho no solo deja cifras devastadoras, sino también preguntas urgentes sobre la seguridad, el mantenimiento y el futuro de la aviación militar en Colombia.