Los habitantes en Cumaral, Meta, han tenido el privilegio de ser elegidos como la sede del «hospital para la paz», una obra del gobierno nacional destinada como reparación de las víctimas del conflicto armado y víctimas de violencia sexual, un símbolo de unidad para la comunidad.
Aunque no se han dado a conocer al público oficialmente, los encargados del proyecto aseguran que los renderizados y planos de la obra ya están realizándose, y más importante aún, ya ha sido adquirido el lote donde se proyecta la construcción (esto último sí cuenta con una confirmación oficial).
«Lo que significa es que la violencia no tiene la última palabra, lo que significa es que el amor, la bondad, el cuidado, puede traer luz y despejar la oscuridad«, fueron las palabras de María Belén Sáez, directora de Patrimonio Cultural de la Universidad Nacional y una de las representantes de la universidad.
Otro de los grandes pronunciamientos lo hizo el diputado Oswaldo Avellaneda, quien dijo: «El hospital para la paz es único en Colombia, representa a las familias víctimas de nuestro país y con ello va a contribuir a mejorar las condiciones de vida de nuestras familias cercanas«.
No se tiene conocimiento aún de cuándo iniciarían las obras, mucho menos de cuándo se proyecta finalizarlas, ni tampoco de la extensión que tendrá la infraestructura; solo se ha dicho que el costo aproximado sería de un promedio de 140,000 millones de pesos.

