El día de ayer, 16 de diciembre, se votó por segunda vez la archivación de la reforma a la salud, y con 8 votos por el SÍ y 5 para el NO, se hizo efectiva dicha acción. Es por esto que el sector salud se encuentra en conflicto hoy, tanto pacientes como prestadores del servicio.
Como lo expresa el director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), Juan Carlos Giraldo, ambos sectores coinciden en que sí debe hacerse una reforma, pero entonces, ¿por qué no se ha aprobado? Bueno, Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia, sostuvo que el Gobierno no contaba con los recursos necesarios para implementar la reforma archivada y que esta no resolvía los problemas estructurales del sistema: “Mientras el señor ministro se desgasta descalificando a todos los actores del sistema, debería estar pensando en frenar la crisis humanitaria que está generando muerte”. Se sabe que debe haber una reforma, pero no se pueden poner de acuerdo en qué es lo que se debe cambiar del sistema actual.
Por su parte, el Ministerio de Salud dijo en su cuenta de Twitter (X): «El Gobierno fue claro y transparente: la reforma tenía respaldo fiscal a 10 años, aumentos históricos de la UPC y recursos permanentes para el sector. Como lo advirtió el ministro [Guillermo Jaramillo], el problema no es la plata: es la opacidad, el mal manejo y un modelo que permite que los recursos se queden en intermediarios y no lleguen a la gente».
El tiempo sigue pasando y el panorama no mejora; incluso exministros del mismo gabinete presidencial se han pronunciado asegurando que es importante que el gobierno tome acciones inmediatas, pues la ciudadanía es quien está sufriendo el mayor golpe, pero no se siente que se esté tomando ningún tipo de acción significativa.

