El día 25 de noviembre en horas de la tarde se reportó desde la cárcel un supuesto intento de amotinamiento.
Las primeras versiones declaran que los reclusos habrían intentado iniciar la revuelta desde el área de cocina con una fuga de gas, con la intención de generar un disturbio que creciera lo suficiente como para distraer a los encargados del INPEC y lograr fugarse del penal; sin embargo, no funcionó como lo tenían previsto.
A pesar de que sí se sintieron momentos de tensión y nerviosismo en el plantel, se pusieron inmediatamente en acción los protocolos de emergencia y se logró controlar la situación; aunque continuó durante varios minutos, los guardias pronto lograron retomar la seguridad, dejando como saldo cuatro detenidos heridos, dos que recibieron tratamiento en el mismo penal y dos que debieron ser trasladados al hospital departamental para recibir una valoración médica.
Se iniciaron investigaciones para determinar cómo fue la planeación del evento, quiénes fueron los responsables y si el objetivo final sí era una fuga, pues hasta el momento, solo son hipótesis. De igual manera, la seguridad del plantel seguirá reforzada hasta nueva orden.

